Es posible que el nombre de Dilophosaurus no les diga mucho, pero probablemente recuerden una escena de «Parque Jurásico» en la que una pequeña criatura aparentemente adorable se convierte en una bestia diabólica con un volante alrededor del cuello y dos crestas en la cabeza que escupe veneno. Este dinosaurio es parte de nuestra cultura popular, pero lo que creíamos saber de él por las películas es pura imaginación.

Un nuevo estudio llevado a cabo por paleontólogos estadounidenses ha conclusido que Dilophosaurus, lejos de ser el ligero depredador similar a un lagarto que creíamos era el animal terrestre más grande de su tiempo, alcanzaba hasta 6 metros de largo y tenía mucho en común con las aves modernas. Los resultados aparecen publicados en «Journal of Paleontology».